tu silueta inconfundible,
mi sexto sentido me obligo
a levantar la mirada
y alli estabas....
Venias hacia mi
con los brazos abiertos
se hacia eterno el tiempo,
segundos de espera por estrecharte
parecieran siglos,
se tornaban interminables....
Por fin....llegaste a mi,
entre lagrimas y risas
nos fundimos en un abrazo
que por instantes
corto mi aliento,
recuperado con creces
en un dulce beso.
En medio de tanta dicha,
miramos al cielo agradecidos
por ese momento divino
tan esperado
y al fin compartido...
Cogidos de la mano
como adolescentes enamorados
caminamos rumbo
a nuestro destino,
tu, al otro lado de mi horizonte…
yo despacio…
a reencontrarte en mis sueños
me volvi sobre mis pasos
Siempre tuya

